jueves, 22 de septiembre de 2016

El “indio alzado”

Muchos sustratos de prejuicio atraviesan nuestra formación como actores sociales, esto en relación con la visión que nos formamos sobre nosotros mismos como individualidades, y de nosotros mismos frente al “otro” a “los otros”.
Nace esta reflexión en el momento a momento que vivimos, en las horas, tiempos cotidianos; cuando estamos en una parada de bus, cuando viajamos en el bus, cuando vamos al mercado, cuando cruzamos la plaza central de la ciudad, cuando hacemos la fila en el banco, cuando un domingo cualquiera nos sentamos a la sombra de un árbol. Ahí, en esa cotidianidad que fluye indetenible, es que los prejuicios sociales afloran, asaltan nuestra efímera clama, y despiertan culpas.
¿Dónde tienen origen estos prejuicios? ¿Cuándo se instalaron en nuestro consciente, en nuestro subconsciente? La respuesta puede tener muchas variantes, pero una de ellas fundamental tiene relación con los valores y antivalores adquiridos en la niñez y la posterior “domesticación” en la escuela.
Ahí, en la escuela. Donde la mayoría de nosotros tuvimos como profesores personas sin verdadero sentido humanista, donde estas personas sembraron en muchos la idea de la competencia, el ideal estético colonial; donde el color blanco era mejor que el negro; donde el indio el campesino era sinónimo de extraño. Ahí en la escuela regida  generacionalmente por mentes colonizadas.
Entonces conjuntamente con esa des-educación, venían, como en combo, las ideas de una catolicismo hipócrita que pregonaba el amor al prójimo al mismo tiempo que castigaba a los visionarios que eran capaces de entender su empresa nefasta de evangelización, ligada directamente con los dueños de dinero, ligada con el hacendado déspota, con el comerciante astuto, con el explotador, con el oligarca, con el burgués.
Qué resultado podía salir de esa educación. Pues la respuesta es la realidad social que vivimos. Generaciones de generaciones de mujeres y hombres reproductores del sistema. Y el empoderamiento de ideas civilizadoras a contra corriente de la naturaleza humana. Resultado de una academia entregada por completo a repetir el discurso colonizador, el discurso mercantilista, el discurso racista; hasta el punto de que estas ideas calaron tan profundamente en nosotros, que el proceso de des-aprender es una necesidad vital para vivir, o bueno si disfrutamos del modo como están las cosas mejor nos quedamos así, con toda esa carga de prejuicios.
Hay buenos médicos, excelentes arquitectos, economistas profusos, ingenieros genios, psicólogos muy profesionales, administradores que administran bien, en fin profesionales en el sentido de la palabra; todos ellos fruto de la educación formal que tanto estamos criticando. ¿Entonces, estamos en contradicción? No, no estamos contradiciéndonos; porque estos profesionales, si son buenos, es porque al final se han acoplado al sistema, para el que son buenos.  Siempre existirán las excepciones, conozco médicos humanistas en el amplio sentido del término, conozco profesionales en todas las ramas conscientes de su rol social; pero en la generalidad los profesionales han sucumbido a los espejos con brillo del capitalismo, y ahí han encontrado su oasis existencial, a pesar de que no puedan ocultar ese vacío de vida verdadera propio de nuestros tiempos.
Así reproducimos los días, en medio de estos conflictos internos sin resolver, con esas espinas en nuestras conciencias que muchas veces queremos ignorarlas o negarlas mejor, antes que enfrentarlas y extirparlas de nosotros. Proceso necesario. Estamos en tiempos de des-aprender; tiempos en que los analfabetos somos todos quienes no hemos sido capaces de ver a los demás, al otro, a los otros, como si estuviéramos mirándonos a nosotros mismos.
Solo entonces dejaremos de escuchar esa voz interna que dispara “indio alzado” cuando pensamos ser superiores a un igual.


domingo, 24 de enero de 2016

Una entrevista a la estupidez

 Viajo al Valle del Río Jubones, sur oeste de Ecuador. Voy en el carro de un compañero de trabajo. Son las 7 de la mañana. Está sintonizada la radio, el audio es una entrevista en vivo a un ilustre desconocido para mi, que dice ser de un movimiento político llamado “Podemos”. El periodista aborda con el ilustre desconocido el tema de una reunión realizada el día anterior entre los “lideres” (¿cabe en este caso la palabra líderes?) de este movimiento político con Jaime Nebot, quien no es desconocido para mi y para muchos, pues de sobra sabemos que es en la actualidad uno de los personajes más detestables de la derecha ecuatoriana, es quizá el donosaurio vivo del fascismo de Ecuador, en resumen uno de los enemigos directos del pueblo ecuatoriano.
La voz del entrevistado causa en mi una incomodidad existencial, me resulta difícil soportar el timbre de esa voz que inunda el ambiente del vehículo, me dan ganas de un cigarrillo para calmar una especie de ansiedad mezclada con impotencia e ira que van subiendo de tono mientra escucho las declaraciones del ilustre desconocido, que para mala suerte mía, a cada momento se auto califica como “militante de izquierda” Cada vez que se califica de esa manera deseo poder meter mi puño por el parlante del radio del carro, al que ya lo ubiqué hace rato empotrado en la puerta, y poder aplastar su garganta hasta que su voz se apague para siempre. Pero nada de eso es posible, tengo que seguir escuchándolo, y lo que vomita (porque no parece que habla, sino que excrementa por la boca) va más o menos en este sentido:
 Dice varias veces ser “militante de izquierda” habla de que el movimiento “podemos” es una agrupación política de “izquierda revolucionaria” liderada nada más y nada menos que por Paúl Carrasco (Para los que no lo conocen es el prefecto de la Provincia del Azuay, un tipo que ve la política como puede ver un partido de fútbol, de hecho ha pasado por varios partidos políticos, siempre vistiendo la camiseta que en la hora de elecciones tienda a resultar favorecido. En resumen un tipo de la misma estatura política que Nebot). Dice que la reunión mantenida entre Carrasco y Nebot es el inicio de un gran pacto político a nivel nacional entre la izquierda y la derecha, ya que el momento de crisis lo demanda; se atreve a decir que Nebot es un líder nacional al que hay que reconocer como gravitante en la política ecuatoriana; sigue vomitando estupideces, como afirmar que “es el momento de unirnos los revolucionarios con los empresarios para encontrar nuevos horizontes para el pueblo del Ecuador”,
Para este momento yo ya lo he puteado más de cincuenta veces, pero aún así no dejo de tener espasmos de ansiedad. Para desgracia mía, la entrevista se extiende más de lo que dicen los manuales de periodismo para este de tipo de entrevistas. Y sigue excrementando por la boca el ilustre desconocido, hasta que en el clímax de la estupidez dice: “ la reunión del día de ayer entre la izquierda y la derecha del Ecuador, es un paso histórico para la libertad de los pobres de este país”.
Es el instante en que le digo a mi compañero que va conduciendo que ya no lo soporto más, que cambie de estación; a lo que él responde: “tranquilo, no te preocupes tanto, no es tan malo el tipo, tiene habilidad política, sabe hablar” En ese momento me siento huérfano en el mundo, hasta que mis ojos se encuentran con un campesino que machete en mano camina por la carretera, el momento en que pasamos a su lado, saco el brazo y lo saludo, a lo que él responde levantando la mano y sonriendo para mi, entonces me invade la certeza de que la estupidez, la mentira, la obscenidad como política jamás podrán con la franca existencia de la gente trabajadora de este país.

sábado, 10 de octubre de 2015

De chongos, putas, discotecas, karaokes y películas en los buses.

Vivir en una ciudad pequeña tiene, como todo, sus ventajas y desventajas. No es intención de este emborronamiento de palabras hablar sobre ellas, es intención más bien establecer algún tipo de reflexión sobre lo que está pasando en esas ciudades pequeñas que van día a día pareciéndose más a las ya contaminadas ciudades grandes. Y cuando nos referimos a contaminación, claro está, pensamos en la contaminación ambiental, pero aquí haremos alusión a otros tipos de contaminación que tienen que ver con la degradación de los ciudadanos en manos de lo banal, lo grotesco, la legitimidad de actividades con enorme carga de liviandad.
Es lunes, son las 6:30 de la mañana. Espero un bus para trasladarme a una pequeña ciudad a dos horas de la capital provincial, lo tomo en la estación cerca del mercado. A esa hora mucha gente camina entre el frío de la mañana, en su mayoría son trabajadores de la construcción, albañiles, vendedoras y vendedores que han llegado desde el campo,se puede ver también jóvenes estudiantes esperando el bus, vendedores informales; los infaltables preparadores del jugo de sábila,inmigrantes de Perú, gente amable en el trato con sus clientes, yo uno de ellos. Entre esa mixtura de la población del mercado por la mañana, estoy esperando el bus. Llega, me subo, está lleno de gente que va hacia la costa. No hay mucho que elegir, me siento en el primer espacio vacío que encuentro. Cuando estoy intentando sentirme cómodo, llegan hasta mis oídos las notas y voces de una música estridente que causa en mi un estado de nerviosismo (de hecho soy maniático depresivo), es una “bachata” que suena a volumen exagerado, cuya letra repite sin parar “ Sígueme y te sigo mami Pa' la rumba es que nos vamos Bebiendo nos olvidamos Del mal amor que nos han causado”
Resignado a viajar dos horas escuchando este “género musical” intento dormir, sin buen resultado, me he dedicado a ver el paisaje por la ventana, pero la música no ayuda mucho a la inspiración. En eso repentinamente se corta la “música”,respiro aliviado; pero oh!sorpresa se han encendido las dos pantallas de Tv incorporadas en el bus, y nuevamente el alto volumen reina el bus, y aparecen las escenas de una película en la que todos los actores tienen una arma en la mano, hay gritos, persecuciones de autos, motos que vuelan, disparos, mafia, muertes. Todo esto para un lunes a las 7:30 de mañana considero que es mucho.
Pero bueno, las dos horas han pasado, estoy llegando a la pequeña ciudad de mi destino. Lo primero que aparece a la entrada de la ciudad, además de la necesaria estación de combustibles, son tres discotecas, todas pintadas con colores vivos, a esta hora de la mañana están como muertas, cerradas, pero es fácil percibir que el fin de semana estuvieron atestadas de jóvenes, lo delatan la cantidad de javas de cerveza que se pueden ver en el exterior. Más allá ya por el centro de la ciudad, otras tres discotecas más. Unas cuadras más adelante un local que anuncia ser Karaoke; unas cuadras más se ven tres locales más de Karaokes. La conclusión que saco es que en esta ciudad pequeña la gente baila y canta mucho. Bien está digo para mis adentros, de alguna manera se tiene que divertir la juventud.
He llegado a mi destino, me bajo del bus y me dirijo a tomar café en un pequeño local cercano al mercado de la ciudad. He escogido una mesa cerca de una ventana por la que se puede mirar un valle que se extiende abajo. Entusiasmado por esto, pregunto a mi vecino de desayuno cómo puedo llegar hasta allá. Frente a mi pregunta a esbozado una sonrisa extraña, como de complicidad. - ¿ Quiere irse de chongo? la pregunta suena como a invitación. - allá es la zona de chongos, hay unas hembrotas. Si se va ahorita, están recién llegadas, es bueno eso. Le contesto que no gracias, que tal vez otro momento. Pero el hombre insiste y dice con cierto aire de orgullo: “este es uno de los cantones que más chongos tiene, hay buenas putas aquí”. Le respondo de gracias por la información, que ya veré un momento para ir por allá.
Salgo del café. Voy al parque central. Lo que más destaca es una movida actividad comercial. He llegado hasta una esquina donde al paso un joven me ha saludado. Lo llamo, él se acerca, le disparo algunas preguntas. ¿Hay una sala de cine en la ciudad? La respuesta es una risa burlesca. ¿No existe una teatro en la ciudad? Ahora la respuesta es una risa con manos al estómago y todo. ¿ No hay una biblioteca pública? Ahora si, mi joven interlocutor me habla: Qué le pasa, está loco? en esta ciudad solo hay chongos, putas, droga, karaokes y discotecas, eso es lo que más hay. No necesitamos nada más.
Gracias, le digo. Y me reviso los bolsillos a ver cuánto dinero tengo para aplicar en una de la diversiones ofrecidas.


domingo, 12 de julio de 2015

EL capitalismo aunque está podrido, vende la mierda fresca entre jardines artificales de los Malls.

Escribir sobre la realidad social inmediata, esa realidad que hace parte de nuestras vidas, siempre será un ejercicio que demande crítica y por su puesto autocrítica, que se puede hacer (a manera de surrealismo y de apronta) en una conversación, entre la oferta irresistible de la la felicidad espiritual en algún templo del capitalismo llamado Mall,
Escribir sobre nuestra realidad social es un desmenbramiento de la nuestra personal, nuestra identidad personal resulta de una identidad colectiva que esá en constante ebullición. Esa cosntante ebullición, que a la vez hace parte de un contexto más grande que es la sociedad mundial a la que pernecemos todos, a pesar de las barreras culturales, geográficas, de lengua, y demás; ebullición que se vuelve casa vez más violenta.
El sentimiento que nos atravieza es que pertenecemos por igual a la raza humana y con ella nos identificamos en cualquier lugar que tomemos como referencia en el planeta.¿Qué está pasandao en ese nivel mundial con nuestras sociedades humanas?, la respuesta común es simple y no lejana de la verdad, hay una constatación de una crisis evidente que no se reduce solamente al tema económico (crisis que sabemos es creada desde el poder que sigue aplicando la necia ecuación de la economía como crecimiento de las sociedades, aunque esto signifique crear desigualdad y generara ciclos de crisis que van ha ser asumidos por los grupos menos cuantitativamente fuertes en bienes materiales y culturales ); guerras fratricidas, crisis de valores, crisis de lnstitución familiar, crisis energérica, crisis ambiental, crisis de identitades personales expresada en altos índicies de consumo de alcohol y demás drogas que han hecho blanco perfecto de los sectores más jóvenes de nuestras sociedades. (seguramente ahora mismo que se escriben estas palabras en algún barrio sub-urbano de Ecuador, de Brasil, de México, por suguerir algunos ejemplos, se esta librando una escalada de violencia entre las fuezas del orden y los consumidores que se saldan con detenciones y muertes).
Más allá la NO-POLÓTICA, ejercicio contínuo de quienes detentan el poder de los Estados y sus instituciones, alejan cada vez más la soluciones a la crisis en nombre de seguir esquemas, estrategias, medidas sociales y políiticas que solamente apuntan ( y hay que decirlo con propiedad) a mantener el estus quo de su calse social, el estus quo de su situación personal. Un soliloquio de uno de estos funcionarios del poder tranquilamente podría ser el suguiente: " Yo a mis hijos no les puedo permitir que reciban esta educación mediocre en estos colegios nacionales, particulares, yo teniendo la oportunidad de que mis hijos puedan estudiar en el extranjero, en buenos colegios y universidades, no puedo darme el lujo de que se queden en este país plagado de conflictos, mi capacidad económica me da, y yo por mis hijos haré el esfuerzo para que salgan del país). Olvida o no sabe que la crisis es mundial, la supuesta educación de élite lo que esta haciendo es elaborando las tácticas y diseñando las estrategias para servir a las corporaciones mundiales dueñas literalmente de las decisiones políticas de la humanidad, seguramente los hijos de estos señores burgueses serán solo una tuerca más del sistema. Parecería extraño, cualquiera diría que existe un exagero en estas afirmaciones, pero desde unas épocas acá esto parece der evidente.
El reparto mundial inter-imperialsita está en marcha, están afinando la nueva repartición del planeta para servir a los amos del capital, mientras estos, nuestros pueblos, con nuestrso gobernantes faranduleros, populistas, siguien sumisos a los planes del capital internacional, mientras esto, en nuestras comunidades indígenas, campesinas, afroecuatorianas, y en los sectores lumpen de trabajadores, obreros y desempleados de las ciudades, el ser humano, la familia día a día se destruye en las garras del acoholismo, del desempleo,de la desesperación,donde le lleva este sistema que muestra su podredumbre, pero que la TV y las redes sociales lo han vuelto una realidad virtual, como una filme, una película al que asistimos todos ya sin asombro alguno.
Pero a pesar de este diagnóstico desalentador, quedá la certeza de que los pueblos del Eduador y del mundo entero trabajan día a día por la Revolución definitiva que posicionará las razones, los sentires de esta gran mayoría de la humanidad que lleva dentro la naturaleza de una sociedad mundial otra, diametralmente opuesta a la actual, y por eso la violencia revolucionaria siempre presente, alerta y en acción apunta cada vez con más decisión a derrocar al capitalismo y todos sus vetientes reformistas.

miércoles, 20 de mayo de 2015

La cabeza de la cola

La lengua española permite, por su flexibilidad, estructurar contradicciones que pueden ser percibidas como no contradicciones, que sin embargo llevan dentro en sí una contraposición con los hechos concretos. Esta posibilidad ha sido hábilmente usada desde los centros de poder, desde los mass media, para manipular a la opinión pública.
Este es el caso de las notas periodísticas, programas de TV, programas de radio, que en estas épocas dan cuenta de la situación política en el Ecuador. Basta hechar un vistazo a las publicaciones en nuestro medio social para encontrar cientos de mensajes dirigidos a mantener falacias como verdades, mentiras como corrientes de opinión.
En esta vía van las noticias, opiniones, y demás "perlas"  mantienen hipnotizados a una gran porción de la sociedad que se encuentra obnubilada con la supuesta contradicción de intereses entre el correísmo y la derecha tradicional en nuestro país.
La caricatura de democracia en la que vivimos, hace aparecer como paticipación política al  voto en la elecciones, cuando en los hechos la participación política comienza y termina con el voto, es decir la participación política de la mayorías es nula, es inexistente. Una vez que el común de la gente ejerce el "derecho" del voto, ya su voz es inmediatamente apagada, los grupos de poder ya han asegurado su control una vez más. Estos grupos de poder jamás pondrían en peligro su control y beneficios en un proceso que realmente genere participación política de las mayorías; estos grupos de poder jamás dejarían un cabo suelto en sus estrategias de dominación, por lo tanto lo procesos electorales ya están determinados desde sus estrategias de dominación, aunque otra cosa parezca.
Vivimos, como hace siglos, en manos de los cerebros que estructuran los mensajes, que estructuran y crean  candidatos, ese marketing que crea líderes, colores, ideologías, que a primera vista parecerían que sintonizan con la necesidades y demandas de esas mayorías históricamente excluidas. Y siempre como resultado es el engaño, la falsedad, el continuismo del modelo neo-colonial el que se vuelve a posicionar como único con poder político.
Mentira. Es mentira que el Ecuador ha cambiado de rumbo, desde épocas de la fallida independencia han sido los mismos grupos, las mismas familias, los mismos sectores de la burguesía quienes han gobernado este país. Ver las cosas de otra forma solo ratificaría la efectifidad del engaño orquestado desde la burguesía nacional y transnacional. Mentira. Mil veces mentira que existe contradicción de intereses entre la burocracia que gobierna bajo las banderas verdes de Alianza País AP; y la derecha más extrema del Ecuador. Los primeros están actuando de la misma forma que lo hacen su grupo aliado (la extema derecha); las mismas prácticas políticas, la misma construcción discursiva, los  mismos objetivos, esto son mantener el sistema del capital, encontrar en el crecimiento económico, en la riqueza personal, en la carrera por la "exelencia" los motivos para sus acciones personales y políticas. En nada, absolutamente en nada, se diferencia el estilo de vida, la forma de pensar, de reaccionar, de hablar, de interpretar la realidad, entre un cuadro político de la derecha tradicional y uno de la nueva derecha reencuachada a la que representa el gobierno de Correa; son las mismas inclinaciones hacia una vida de características burguesas, donde la forma es más importante que el fondo. ¿O no refleja lo anotado, las reuniones sociales, convenciones políticas, almuerzos, cenas oficiales, estilo de vida, formas de vertir, de hablar, de declarar, el culto a la ropa, a la marca, al perfume, a las máscaras de "gente bien" que reproducen los burócratas, los funcionarios de la instituciones estatales de este gobierno?.
Es por demás desvergonzante, cinismo a extremo, que a este gobierno autocalifique y se le identifique como "revolucionario" como "progresista" como de "izquierda"; esto genera nausea, decepción.
Los nuevos ricos del Ecuador, paridos por este gobierno se han puesto sumidos a la cabeza de la cola, a la cabeza de esa larga e interminable fila formada por quienes ven como realización personal, ser parte de los que viven entre artilugios, arrancados con el vil trabajo de mantener un sistema donde el dinero esclaviza al ser humano.

martes, 12 de mayo de 2015

Crónica de un sábado

Caminar por cualquier ciudad de América latina siempre será una aventura que depara sorpresas, en cualquier esquina puede aparecer una estampa viva de realismo mágico que nos deje desconcertados, sin saber si lo experimentado hace parte de la realidad o es simplemente una proyección de nuestras fantasías o pesadillas intersubjetivas.
Me sucedió hoy, caminándo por la ciudad en sábado, todo sábado tiene esa particularidad de sábado, la gente está un poco distendida, ricos y pobres saben que es sábado, por supuesto para los que tienen capacidad de llevar más dinero en los bolsillos, un sábado puede significar un día de dispendio; para los pobres de los pobres significa un día de trabajo, un día de oportunidad de vencer a las necesidades mareriales; para mi significó un día de escapar del encierro de la semana entre palabras y más palabras; pero me queda la certeza que para todos es sábado, con el peculiar sabor de sábado.
Y ahí estaba la realidad, frente a mis ojos, como diciéndome ella misma que no es realidad, pero que sí lo es, que es una in-realidad real, un sueño o pesadilla en realidad, un soplo de abyecta fantasía en concreto. El protagonista un ser humano coronado por la necesidad, el escenario un barrio de clase alta lleno de restaurantes "caros"; el libreto el siguente:
Llega nuestro humano transhumante con su casa en las espaldad, es literal esta imagen, el hombre llevaba todas su pertenencias a sus espaldas a manera de un caracol, llega, decíamos, hasta mi ángulo de visión, el público, es decir yo, estoy sentado en una jardinera pública pensando en mis desventuras humanas, cuando el humano transhumante entra en mi campo de visión, mis pensamientos se han ido en fuga y se ha instalado en mi una familiaridad con el humano. Lo sigo y la sorpresa, la realidad in-realidad empieza a tejer su historia. En un momento el humano transhumante observa un perro callejero que a golpe de gritos y patadas es explusado de la puerta de uno de los restaurantes, se produce en mi una asociación entre ellos, y para mi sorpresa no me equivioco, ahora el humano transhumante ha bajado su "alacena" de sus espaldas, ha extraído un pan añejo, y le ha brindado con todo amor al perro. He de decir que un nudo en la garganta me extranguló por varios segundos, y he de reconocer que me asaltó la necesidad de contar con un grupo de 50 personas para saquear aquel restaurante donde unas 40 personas eran ajenas a tan noble acontecimiento.

lunes, 11 de mayo de 2015

Ecuador: La unidad del pueblo para la lucha, no para ser parte de la farza electoral

Es necesario, en este momento histórico, por el que pasa la formación social del Ecuador, sacar algunas conclusiones sobre la correlación de fuerzas políticas en el escenario de la lucha de clases en nuestro país.
Lo que salta a primera vista como un hecho evidente es el carácter de clase burgués del gobierno de Rafael Correa, no hay donde confundirse al retratar este gobierno abiertamente antipopular, reformista; que basa sus acciones en la visión capitalista de una modernización de las estructuras del Estado burgués, para ponerlas acorde a la dinámica de fuerzas político-sociales en el mundo, en el contexto de la  guerra económica inter-imperialista.
En este sentido, el gobierno hace de piedra angular a los intereses del capital nacional y transnacional, apantallado en un discurso populista que lo presenta como una administración antagónica a los intereses de la derecha, y de la gran burguesía del Ecuador. En los hechos, ambos sectores participan del manejo de la institucionalidad estatal con claros objetivos de mantener la explotación de los trabajadores, obreros, campesinos  y sectores proletarios del Ecuador.
En esta disputa inter-buguesa los medios de comunicación cumplen su papel, reproduciendo día a día el culebrón novelero de la supuesta antagonía de estos grupos, así tienen a un sector de la pobación engañados, aparentando ser opuestos, cuando bajo la mesa articulan el mantenimiento de las estructuras económicas de explotación capitalista.
En realidad hay que manisfestar que nunca en el Ecuador ha dejado de gobernar la burguesía. Los partidos políticos en el Ecuador nunca se diferenciaron cualitativamente, ideológicamente; es como el monstruo de mil cabezas, en este caso llámese como se llame el partido político o movimiento, siempre han hecho parte de esos sectores que buscan simplemente llegar al poder por medio de voto, para desde el poder mantener su privilegios de clase.
Empezaba este artículo con las palabras "es necesario", porque el momento histórico lo amerita, de poner en la guillotina de la crítica a la izquierda tradicional; esa izquierda que de alguna manera sigue haciéndole el juego a la burguesía, esa izquierda que se olvidó que el objetivo principal de la organización popular es la lucha, la conciencia de clase, la organización para la acción revolucionaria.
Lamentablemente la izquierda en el Ecuador se ha puesto a la cola de la derecha, de la socialdemocracia, del populismo, al poner en primer plano de sus programas la participación electoral. De esta manera han desvirtuado la naturaleza del movimiento popular revolucionario.
Es triste ver las manifestaciones de esta izquierda con carencia de consignas; la oposición a la reeleccion indefinida del Presiente parece ser el única consigna, y en esta se alinean con la extrema derecha en el mismo objetivo.
De esta manera se puede decir que hay supuestamente tres sectores, a grosso modo, que se mueven en el tablero político nacional, la burguesía burocrática, o los nuevos ricos del país cobijados por las banderas verdes del correismo, sector eminentemente contra revolucionario, represivo; la derecha tradicional que mantiene sus espacio de poder económico y de comunicación, apoyados desde el correísmo, derecha que gobierna desde el interior del movimiento Alianza País (AP); y una izquierda que se ha puesto a la cola de los intereses electorales de la burguesía, olvidando el objetivo último del movimiento popular, esto es luchar, organizar, concientizar, y golpear al poder mediente la lucha frontal al sistema, muy lejos de los intereses electorales.
Así las cosas, el pueblo, las bases, los pobres del Ecuador, trabajadores, jóvenes, mujeres revolucionarias van levantando otras banderas que van abriéndose paso en el escenario de la lucha de clases de nuestro país. Estos sectores revolucionarios no juegan con opciones electorales, van organizando la resistencia popular para golpear con organización y acción al Estado burgués, buscando la unidad del pueblo para la lucha, no para hacer parte de la farza electoral.